Fidelity Chess Challenger CC1

  • Fidelity Chess Challenger CC1

    FidelityCC1 A

    Fidelity Chess Challenger (CC1) (1977)

    Adquirido en España (en depósito). Nº de serie: 2428 (60639) (made in U.S.A) (donación de la escritora Belén Gopegui)

    El Chess Challenger (1977) fue el primer ordenador de ajedrez comercial de la historia. Se fabricó una primera serie de 1000 unidades con una memoria ROM de 2K con el programa de ajedrez (con un nivel de juego). El ordenador salió con un error de fábrica: los números y las letras del teclado estaban intercambiados. Por ese motivo fueron retirados de las tiendas y actualizados. La actualización afectó externamente al tablero y al teclado e internamente a la ROM que fue sustituida por una de 4K y tres niveles. Se dio también opción a los propietarios (con un sobre coste) de actualizar el tablero con el teclado y la ROM (inicialmente a los tres niveles (CC3) y, dos años más tarde, a 10 (CC10 C) con una ROM de 8K (en UK costaba 50 GBP la actualización a diez niveles). Parte de los Chess Challenger se mantuvieron en su situación inicial (no se modificaron), diferenciándose de los actualizados principalmente por la situación de las letras y números en el tablero y en el teclado (el CC10 C tiene una función más en el teclado) y por el cable de alimentación (de mayor longitud y con interruptor en el CC1). Las cajas de la primera serie se reutilizaron en las actualizaciones, manteniendo la fotografía inicial con las letras y los números intercambiados a las que se añadía una pegatina en la parte frontal indicando los nuevos niveles de juego.

  • La primera computadora comercial de ajedrez

    Fidelity Chess Challenger

    No podíamos empezar esta sección de SILENOLE por otro sitio que por el lanzamiento de la Fidelity Chess Challenger, la primera computadora de ajedrez comercializada.

    Como es natural, esta máquina tenía todo lo que las otras no tenían, ya que al ser la primera máquina de ajedrez disponible en el mercado, no había con quién comparar. Nadie podía decir "sile" ya que el "no la tengo" era lo que cada uno de los aficionados al ajedrez tuvieron que murmurar al enterarse de su venta. "No la tengo pero la quiero" fue el pensamiento a gritos de los miles de aficionados que se enteraron de su existencia.

© Chess Computer Coleccionistas (2019)